La Nota Técnica N°5 elaborada por equipos de la Universidad Federal de Santa Maria (Brasil) y del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE actualizó, con datos al 12 de septiembre de 2026, el escenario meteorológico e hidrológico para el Chaco y el NEA. El documento también reúne orientaciones preventivas para municipios y organismos vinculados con la gestión del riesgo.
El informe confirma que El Niño está establecido y volvió a fortalecerse a fines de agosto. La advertencia central es que el fenómeno aumenta las probabilidades climáticas, pero no determina por sí solo lluvias o inundaciones extraordinarias. Por eso, la preparación debe reforzarse sin transformar las proyecciones en una alarma anticipada.
Las lluvias no se repartirían de manera uniforme
Las proyecciones para la primavera muestran diferencias según la zona. El Servicio Meteorológico Nacional prevé una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el norte del Litoral, mientras que el centro-oeste del Chaco tendería a mantenerse dentro de los valores normales.
Los modelos ECMWF-SEAS5 y NOAA/NCEP-CFSv2 coinciden parcialmente en una señal húmeda sobre sectores del Alto Paraná y de la cuenca del Uruguay, aunque difieren en la magnitud de los acumulados y en la evolución del Alto Paraguay. El escenario del ECMWF es el más húmedo y también el que presenta mayor dispersión entre sus proyecciones.
El diagnóstico hidrológico relevado al momento de elaborar la nota mostraba al Alto Paraná con una onda ordinaria en aguas medias-altas. El Iguazú estaba en descenso después de un pulso reciente, aunque conserva capacidad de respuesta rápida. Corrientes y Barranqueras permanecían en aguas medias, por debajo de sus niveles de alerta.
En el Alto Paraguay, la mayoría de las estaciones se encontraba dentro de la franja estacional normal, aunque por debajo de la mediana y con niveles en descenso. Algunos afluentes atravesaban una etapa de estiaje. El río Uruguay registraba crecidas sucesivas durante julio y septiembre, pero esos caudales no ingresaban al Paraná medio.
GloFAS plantea una señal para mantener vigilancia
El Sistema Mundial de Alerta de Inundaciones (GloFAS), de Copernicus, proyecta un incremento de los caudales del Paraná medio desde octubre, con una posible intensificación en noviembre y diciembre. La Nota Técnica aclara que se trata de una señal de vigilancia y no de un pronóstico operativo de alturas hidrométricas.
GloFAS utiliza al ECMWF-SEAS5 como forzante meteorológico y representa de forma simplificada la operación de los embalses. Por ese motivo, no equivale a una confirmación independiente del escenario europeo ni reproduce necesariamente las reglas de operación en tiempo real de Itaipú, Yacyretá y otros reservorios del Alto Paraná.
El escenario hidrológico que surge de GloFAS es más intenso que el que se desprende de otras previsiones, como NOAA/NCEP-CFSv2, y existe dispersión entre los integrantes del ensamble europeo. Además, el sistema global simplifica la representación de lagos y reservorios, por lo que no reemplaza una modelación calibrada para el Paraná medio.
Según el boletín de la Agência Nacional de Águas del 16 de septiembre, elaborado con datos operativos del día anterior, los reservorios con capacidad de regulación de la cuenca brasileña del Paraná almacenaban el 67,95 % de su volumen útil. La distribución era heterogénea: algunos reservorios de cabecera conservaban espacio, mientras Promissão y Capivara se encontraban cerca de su capacidad máxima.
En el Iguazú, los principales reservorios mostraban niveles elevados y vertimientos vinculados con la onda de crecida de septiembre. El informe advierte que el volumen útil no ocupado no equivale automáticamente a capacidad para controlar crecidas, porque los embalses también cumplen funciones energéticas. A la fecha consultada, el volumen de espera definido por el Operador Nacional do Sistema Elétrico era reducido o inexistente en buena parte del sistema.
Con esos elementos, los autores señalan que no corresponde afirmar, únicamente a partir de GloFAS, que Corrientes vaya a superar niveles de alerta o evacuación en meses determinados.
Preparación preventiva y comunicación clara
La actualización de septiembre no modifica el diagnóstico de fondo de la Nota Técnica N°4: El Niño continúa establecido y se fortaleció durante agosto. Lo que cambia es la intensidad observada del calentamiento, la perspectiva para septiembre-octubre-noviembre y la situación de las subcuencas de la Cuenca del Plata. La comparación entre ambos informes debe hacerse con cautela porque las ventanas trimestrales son móviles y comparten dos meses.
El documento también precisa que la Administración Provincial del Agua del Chaco no participa institucionalmente de esta edición ni de su publicación. La intervención del técnico Julio César Ríos se realiza a título personal. Los datos, boletines y orientaciones de la APA Chaco continúan siendo referencias oficiales para el seguimiento y la toma de decisiones.
Para los municipios, la recomendación es acelerar medidas de preparación útiles bajo distintos escenarios: revisar capacidades, reducir vulnerabilidades conocidas y asegurar que los mecanismos de respuesta puedan activarse con rapidez. Estas orientaciones son generales, deben adaptarse a cada territorio y no reemplazan los planes de contingencia ni los criterios oficiales de activación.
La perspectiva para septiembre-noviembre favorece condiciones más húmedas en la Mesopotamia y en el extremo oriental de la región Pilcomayo-Bermejo, mientras gran parte del interior provincial permanecería dentro de la categoría normal. Al 17 de septiembre, el Paraguay inferior seguía en aguas bajas o medias bajas, el Alto Paraná transitaba aguas medias-altas, Corrientes y Barranqueras continuaban por debajo de sus cotas de alerta, el Iguazú aportaba pulsos de rápida respuesta y el Uruguay había registrado nuevas crecidas sin ingreso de esos caudales al Paraná medio.
La nota pide comunicar el riesgo sin minimizar la señal climática ni presentarla como una certeza de desastre. Para evitar confusiones, cada dato debe identificar el índice utilizado, la fuente, la fecha y el período de referencia. Ningún índice del ENOS, considerado de manera aislada, permite anticipar cuánto lloverá, dónde ocurrirán eventos extremos ni qué niveles alcanzarán los ríos.
El equipo autor está integrado por Daniel Gustavo Allasia Piccilli, Yamila Chicherit, Rutineia Tassi, João Francisco Carlexo Horn, Jorge V. Pilar, Alejandro R. Ruberto, Carlos Alberto Depettris, Marcelo J. M. Gómez y Julio César Ríos.




