La Bienal Internacional de Esculturas 2026 finalizó en Chaco con una ceremonia que incluyó la entrega de premios, luces, un espectáculo de drones y el anuncio oficial de la próxima edición, prevista para 2028.
Durante el cierre, el gobernador Leandro Zdero destacó el crecimiento del encuentro artístico, su impacto cultural, turístico y económico, y aseguró que la provincia ya comenzó a trabajar para superar lo realizado este año.
Zdero resaltó el valor cultural y turístico de la Bienal
Al hacer un balance del evento, Zdero afirmó: “Muchas veces nos tratan de marginales, pero Chaco tiene el evento más importante del arte de toda la Argentina y eso nos enorgullece. Nos posiciona en el mapa de la cultura nacional y demuestra de qué somos capaces”.
El mandatario señaló que el legado de la Bienal no se limita a las esculturas que pasarán a formar parte del patrimonio público de Resistencia. También mencionó la música, la danza, las clínicas de arte y las distintas expresiones culturales que, según remarcó, convirtieron a la ciudad en una capital del arte.
Además, destacó el trabajo articulado entre el Estado provincial, la Municipalidad de Resistencia, la Fundación Urunday y el sector privado. Sobre el futuro del encuentro, anticipó que ya se iniciaron las gestiones para la edición de 2028.
“Es el evento más relevante en materia de arte de nuestro país. Hay que seguir trabajando para ampliarlo sin perder su esencia, porque el corazón de esta Bienal sigue siendo el Mundial de Esculturas”, expresó.
La organización valoró el acompañamiento del público
El gobernador también hizo referencia al movimiento económico generado por la Bienal. Indicó que en las próximas semanas se conocerán los resultados del estudio de impacto económico realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE.
Según señaló, el evento beneficia a sectores como la hotelería, la gastronomía, el comercio y los emprendedores. Para Zdero, la Bienal demuestra cómo una propuesta cultural puede transformarse también en un producto turístico de fuerte alcance.
Sobre las obras premiadas, el mandatario destacó el nivel de los participantes y el vínculo que se generó entre los escultores y la comunidad chaqueña. “Fue muy difícil elegir. Lo más valioso fue ver cómo los artistas pudieron compartir con la gente, tomar un mate, comer una torta frita y sentirse parte de esta provincia. Ese intercambio también hace grande a la Bienal”, afirmó.
El intendente de Resistencia, Roy Nikisch, calificó el cierre como “realmente increíble y muy emotivo”. Además, sostuvo que la provincia volvió a mostrar su capacidad para organizar un evento internacional con miles de visitantes y un gran trabajo de equipos detrás de cada detalle.
Nikisch también reconoció que la edición 2028 tendrá “una vara muy alta” luego del resultado alcanzado este año.
Mauricio Guajardo obtuvo el Primer Premio
El presidente de la Fundación Urunday, José Eidman, realizó un balance de la edición 2026 y recordó el legado de Fabriciano Gómez. Definió el cierre como “inolvidable” y sostuvo que la Bienal sigue siendo un espacio de encuentro y una construcción colectiva.
Eidman también destacó el trabajo de los equipos organizadores y el espectáculo de drones. Además, confirmó que ya comenzaron los preparativos para la edición aniversario por los 40 años de la Bienal, prevista para 2028.
El escultor chileno Mauricio Guajardo, ganador del Primer Premio de la Bienal Internacional de Esculturas 2026, expresó su emoción tras recibir la máxima distinción. “Estoy completamente feliz. Más allá del premio, me quedo con la experiencia, con el cariño de la gente y con todo el equipo que hizo posible esta Bienal”, dijo.
Guajardo valoró el patrimonio escultórico de Resistencia y aseguró que haber formado parte del encuentro ya representaba un reconocimiento. “Ganar un premio siempre emociona, porque es el fruto del trabajo. Pero la verdad es que yo ya me sentía premiado antes de recibir la medalla”, concluyó.
El segundo puesto fue para Georgi Minchev, de Bulgaria, por su obra “Fragmento de algo más grande”. El tercer puesto correspondió a Lyudmyla Mysko, de Ucrania, por la obra “Metaestructura”. También se entregaron premios del público a los escultores.





