El despliegue de blindados, helicópteros y tropas que se vio en la costanera de Rosario combinó una demostración del ejercicio Biguá con los preparativos para trasladar equipos a Brasil, donde se realizará Arandu 2026, una maniobra conjunta entre ambos países.
La actividad incluyó material ferroviario y una exhibición abierta al público. La presencia de vehículos militares y personal uniformado en una zona urbana generó preguntas en redes sociales, pero el analista Andrei Serbin Pont explicó que se trataba de ejercicios de adiestramiento y no de un operativo de guerra.
Biguá puso a prueba el cruce de un curso de agua
Una parte de la operación correspondió a Biguá, una práctica orientada a mostrar la capacidad del Ejército para trasladar personal y equipos de una orilla a otra mediante vehículos, barcazas y aeronaves.
Entre los medios utilizados estuvieron los vehículos blindados TAM, los vehículos de combate de infantería, Humvees, vehículos anfibios LARC-V y barcazas de transporte, con apoyo de helicópteros Huey II.
También participaron brigadas blindadas, unidades de monte, artillería, ingenieros, comunicaciones y aviación. La estimación difundida ubicó en unos 1.000 efectivos el despliegue, con integrantes de la Agrupación de Ingenieros 601 y de la Dirección de Aviación del Ejército.
El sábado, el Ejército permitió que el público observara parte de los equipos y maniobras. La muestra incluyó el descenso de personal desde helicópteros mediante la técnica conocida como fast rope y la exhibición del sistema antiaéreo RBS 70, que ya había realizado un primer disparo con fuego real, según lo señalado durante la transmisión analizada.
El traslado hacia Brasil reunió vehículos y blindados
Mientras Biguá se desarrollaba en Rosario, otra parte del material era preparada para el cruce hacia Brasil. El movimiento ferroviario quedó asociado a Arandu 2026, que tendrá lugar en el campo de instrucción Barão de São Borja, en Rosario do Sul, cerca de Santa María.
El ejercicio reunirá al Ejército Argentino y al Ejército brasileño, con actividades previstas del lado brasileño hasta el 18 de octubre. Según la información difundida, participarán 2.300 militares, 300 vehículos y 80 blindados.
El operativo contempla Unimog 4000, tanques TAM 2C modernizados, vehículos Stryker y vehículos tácticos Oshkosh, además de unidades de la Décima Brigada Mecanizada, la Primera Brigada Blindada y la Aviación de Ejército.
Serbin Pont vinculó esta actividad con la continuidad de la cooperación bilateral en defensa. En ese recorrido mencionó la Operación Hermandad de 2017, la Operación Yaguaraté de 2019 y el ciclo Arandu desarrollado entre 2020 y 2023.
La escena militar sorprendió en la costanera rosarina
El paso de helicópteros, vehículos militares y tropas por la costanera volvió visibles maniobras que normalmente se realizan lejos de las ciudades.
El analista describió la escena como un movimiento inusual y llamativo, y señaló que una comunicación previa sobre las operaciones puede ayudar a evitar interpretaciones equivocadas.
Como antecedente de la repercusión que pueden generar estas imágenes, recordó la atención que había provocado el paso de tanques cerca de la Bombonera.
La logística ferroviaria fue clave para mover los equipos
El transporte por tren permitió observar la complejidad de movilizar blindados a grandes distancias. Los vehículos pesados requieren una infraestructura específica y, como explicó Serbin Pont, un blindado de treinta toneladas debe ser cargado en una formación ferroviaria para poder trasladarse.
El Ejército sostiene desde hace años el valor estratégico de conservar la red ferroviaria para mover tropas y material pesado. El despliegue hacia Arandu 2026 mostró parte de esa capacidad logística, aunque el analista advirtió que un escenario de conflicto exigiría una escala mayor, con más trenes y recursos.




