Tras permanecer inactivo desde 2021, el taller de órtesis del Hospital Perrando volvió a funcionar y podrá fabricar o reparar elementos de asistencia para personas con discapacidad. El espacio trabajará en coordinación con el IPRODICH para adaptar cada dispositivo a las necesidades de quien lo utilice.
La puesta en marcha del taller formó parte de una recorrida en la que también se destacó el funcionamiento del angiógrafo del hospital y el avance de las obras en el área quirúrgica.
Órtesis y prótesis hechas según cada paciente
En el establecimiento se podrán elaborar valvas correctivas, prótesis y otros recursos de asistencia y corrección. La directora del Hospital Perrando, Andrea Mayol, señaló que recuperar el servicio permitirá ampliar las respuestas y facilitar el acceso a elementos necesarios para los procesos de rehabilitación.
La presidenta del IPRODICH, Ana Mitoire, indicó que estos dispositivos deben confeccionarse de manera personalizada y que existe una demanda permanente. También se proyecta sumar impresión 3D para actualizar los procesos de fabricación.
El angiógrafo ya funciona y continúan las obras
El Hospital Perrando cuenta ahora con un angiógrafo de alta complejidad, único de estas características en un hospital público del NEA. El equipamiento permite hacer procedimientos endovasculares menos invasivos, con recuperaciones más rápidas. El ministro de Salud, Ricardo Mayol, destacó que amplía la capacidad de los servicios quirúrgicos.
Para su operación se instalaron sistemas de gases medicinales y una UPS que garantiza energía continua. A la par, se intervienen seis quirófanos: dos están habilitados y las obras siguen en los demás espacios con participación de tres empresas chaqueñas.
El gobernador Leandro Zdero planteó que el modelo podría extenderse a hospitales cabecera para reducir derivaciones. Además, afirmó que la mayor disponibilidad de quirófanos contribuye a acortar los tiempos de espera para las cirugías.




