Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la victoria en la segunda vuelta presidencial de Brasil con el 51,7% de los votos. El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, alcanzó el 48,2%.
El recuento tuvo un cambio de tendencia durante la jornada: Bolsonaro se ubicó primero en las primeras mesas contabilizadas, pero el presidente pasó al frente cuando avanzó el escrutinio.
Con casi la totalidad de los sufragios procesados, Lula consiguió revertir el resultado de la primera vuelta y aseguró un cuarto mandato.
Lula pasó al frente a medida que avanzó el conteo
Con el 18,03% de las urnas contabilizadas, Flávio Bolsonaro reunía el 50,32% de los votos válidos y Lula el 49,68%, según una actualización difundida durante la noche.
Cuando se había contado la mitad de las mesas, la tendencia ya se había invertido: Lula figuraba con el 50,15% y el candidato del Partido Liberal (PL), con el 49,85%.
El resultado final convirtió la elección en un hecho inédito para Brasil: por primera vez, un presidente logró revertir en el balotaje la ventaja que su rival había obtenido en la primera vuelta.
La abstención bajó y marcó su menor nivel desde 2006
Con el 98,27% de las urnas escrutadas, la abstención se ubicó en el 19,11%. En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, había llegado al 21,08%, casi tres puntos más. Para una segunda vuelta presidencial, fue el nivel más bajo desde 2006.
Los votos en blanco y nulos sumaron el 3,23% del total. La proporción fue la menor registrada en las dos rondas de las elecciones presidenciales de este siglo; esos sufragios no se incorporan al resultado final.




