El equipo económico volvió a mostrar que está dispuesto a usar distintas herramientas para evitar un salto del tipo de cambio. La estrategia de Luis “Toto” Caputo, apoyada en la venta de futuros, permitió que el dólar mayorista quedara por debajo de los $1.500.
La señal oficial apunta a fortalecer al peso y sostener la estabilidad cambiaria, mientras el Gobierno impulsa cambios en la Carta Orgánica del Banco Central y defiende el rumbo fiscal y monetario iniciado por la gestión de Javier Milei.
La reforma del Banco Central no incluye límites al cepo
El proyecto de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central dejó afuera cualquier referencia directa a cuestiones cambiarias. La iniciativa se concentra en limitar la emisión de pesos para financiar déficits fiscales y en proteger las reservas del BCRA frente al uso político.
El Gobierno busca cerrar los mecanismos que el Estado utilizó durante décadas para cubrir desequilibrios fiscales. Desde el inicio de la administración Milei, el superávit de las cuentas públicas permitió evitar el financiamiento del Tesoro mediante adelantos transitorios.
Según un cálculo del economista Fernando Marull, los adelantos transitorios, el giro de utilidades del Banco Central al Tesoro y el uso de reservas mediante Letras Intransferibles sumaron USD 285.000 millones en 22 años.
En ese período, el dólar pasó de 3 a 1.500 pesos. La nota contrasta ese recorrido con Brasil, donde el tipo de cambio pasó de 3 a 5 reales, y con Perú, donde se mantiene cerca de 3,50 soles desde hace casi 25 años.
La discusión por las restricciones cambiarias
Aunque el proyecto oficial apunta a ordenar la relación entre el Tesoro y el Banco Central, no incorpora una regla que impida futuros cepos cambiarios. Ese punto fue marcado por Domingo Cavallo, quien volvió a plantear la necesidad de asegurar la libre movilidad de capitales y evitar restricciones presentes o futuras.
El exministro sostuvo que declarar al dólar como moneda de curso legal y garantizar la ausencia de trabas cambiarias permitiría construir un sistema eficaz de competencia de monedas.
La decisión de no avanzar en esa dirección responde al propio esquema económico del Gobierno. El cepo fue eliminado para personas físicas en abril de 2025, pero se mantuvo casi sin cambios para las empresas.
La flexibilización más relevante para el sector corporativo fue la autorización para girar dividendos a casas matrices. En junio, la demanda por ese concepto alcanzó un récord de poco más de USD 1.000 millones.
Inflación, dólar futuro y señales al mercado
La política fiscal y el freno a la emisión sin respaldo permitieron una baja marcada de la inflación, que ahora se ubica por debajo del 2% mensual. Según estimaciones de CYT Consultores, el índice de julio habría sido de 1,9%, similar al mes anterior.
La estabilidad cambiaria también aparece como uno de los resultados del programa económico. En lo que va de 2026, el tipo de cambio se mantiene prácticamente equilibrado en torno a los $1.500, con pocas oscilaciones.
Pese a eso, en julio creció la cobertura del mercado mediante compras de dólar futuro y bonos ajustados por tipo de cambio oficial. De acuerdo con estimaciones de PPI, ese volumen llegó a USD 11.000 millones. El máximo anterior había sido de USD 15.000 millones, durante las elecciones de medio término, en medio de una crisis cambiaria.
Una de las razones de esa mayor cobertura podría ser la percepción de atraso cambiario entre los inversores. También habrían influido las declaraciones del vocero presidencial Adrian Ravier, quien habló de un tipo de cambio de $1.800 o $1.700 en los próximos meses.
Frente a ese escenario, Caputo logró ponerle un techo al dólar mediante la venta de futuros. La licitación del Tesoro de la semana pasada también mostró interés por la cobertura cambiaria: el bono dual con protección hasta 2028 tuvo una demanda de 4,7 billones de pesos.
Compras de dólares, FMI y actividad económica
El balance cambiario de junio mostró compras del público por USD 2.000 millones. La cantidad de demandantes se mantiene estable en torno a 1,5 millones de personas por mes.
Ese nivel está lejos de los USD 6.500 millones comprados en septiembre de 2025, tras la victoria del kirchnerismo en la elección de intendentes de la provincia de Buenos Aires. También se ubica USD 1.000 millones por debajo de lo registrado en junio del año pasado.
La nota señala que no se observó un salto relevante de la demanda de divisas por el Mundial, lo que contradijo la expectativa de un mayor impacto del evento deportivo sobre el mercado cambiario.
La visita de Kristalina Georgieva, titular del FMI, concentró la atención durante la semana. La funcionaria pidió “paciencia” ante la falta de resultados económicos más visibles para la mayoría de la población.
El segundo trimestre dejó datos mixtos: el BCRA registró compras récord de dólares, las exportaciones crecieron 25% y la balanza comercial tuvo un saldo de USD 8.400 millones. Sin embargo, la actividad económica habría caído 0,7% en el mismo período, pese al fuerte desempeño de sectores como el agro y la energía.




